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La importancia de la traducción

La importancia de la traducción

Diferentes traducciones de la obra de Lacan dan lugar a posiciones analíticas muy distintas, a partir de las cuáles nos podemos preguntar: ¿qué trasmisión del psicoanálisis está circulando en las distintas escuelas lacanianas en lengua española?

Esta breve nota pretende despejar un malentendido a partir de la traducción de la siguiente frase de Lacan:

“l´analyste ne s´autorise que de lui- même”a la que añadirá años más tarde, “et de quelques autres”(Les non-dupes errent,19 marzo y 5 abril del 74), frase en relación a la autorización del psicoanalista para lo que creó el dispositivo del pase.

Un escueto recordatorio: Lacan funda su escuela, la EFP, con el texto “Acta de fundación”, del 21 de junio del 64, (Otros escritos) donde sienta las bases de su nueva escuela en cuanto a la formación de los psicoanalistas y donde ya está implícita la cuestión del pase, pivote del nuevo funcionamiento de la escuela, que separa la autorización analítica del funcionamiento institucional.

En la Proposición del 9 de octubre del 67 (Otros escritos), aparece por primera vez la frase “L´analyste ne s´autorise que de lui- même”.  Este modo de autorización marcaría una diferencia fundamental con los criterios de nominación en la IPA -de la que fue expulsado, “excomulgado” es la palabra que utiliza Lacan- y que Lacan consideraba un trámite de estilo universitario, un “psicologismo analítico”.

Vayamos a las diversas traducciones que aparecen en diferentes textos en lengua española.  

“El analista solo se autoriza por (o de) sí-mismo…” en lugar de “el analista solo se autoriza por o de él -mismo…” Lacan no utiliza “soi-même” sino “lui- même”. No se trata esta de una diferencia de traducción inocua, o de un estilo más o menos elegante de la lengua, sino que hace a la estructura misma del dispositivo del pase.

Lo que deseamos subrayar es que “sí- mismo” remite al orden de lo imaginario. Encontramos en nuestra lengua expresiones tales como : hablarse a sí mismo, hablar  consigo mismo, metido en sí-mismo, etc. El sí-mismo es reflexivo, siendo sujeto y objeto lo mismo en juego en un acto. El sí-mismo remite a la mismidad, al self de la escuela inglesa, al que se le opone el “él mismo” de la fórmula da Lacan.

También encontramos el “sí-mismo” en la raíz de la palabra “ensimismamiento” y podríamos recordar a Narciso, que estaba ensimismado, enamorado de su propia imagen reflejada en el agua de un estanque.

En wikipedia encontramos que de lui-même (de él mismo) es una expresión francesa que significa apoyarse en, prevalerse de, recomendarse de…, en español no tenemos dicha expresión, lo que seguramente influyó en este error de traducción.

La autorización del analista proviene de lo simbólico y no de lo imaginario que implica el “sí-mismo”. “Él-mismo” es un pronombre indefinido, incluye a un tercero. Ese tercero es el sujeto del  inconsciente, se trata de autorizarse de su propio inconsciente, de su propio análisis, del de cada uno. Esa autorización para Lacan incluye también al analista de ese analizante. Se puede entender entonces el escándalo y oposición que encontró en muchos analistas ya “veteranos”, amos del saber, al sentirse relegados por este dispositivo, desposeídos del poder de aprobar o no a los nuevos candidatos.

Señalemos también que Lacan utiliza, por un lado, el artículo definido “el”, en “el analista se autoriza…”, y no “un analista…”, ya que está refiriéndose a la designación del analista de la Escuela (AE), no a un analista cualquiera y, por otro lado, utiliza el género singular, no dice los psicoanalistas.  En la autorización no se trata de un procedimiento con una serie de trámites, trabajos, cursos… que serviría de evaluación general de un analista, como era (¿sigue siendo?) en el caso de la IPA.

Esa frase de Lacan muestra cómo no existe garantía objetiva para decir quién es analista o no lo es, lo único que puede garantizar una escuela psicoanalítica es la formación de dicho analista. El funcionamiento de la escuela que fundó con sus nuevos dispositivos del pase y los cárteles intentó romper con la lógica asociativa existente en la IPA.

De ahí la importancia de contrastar las traducciones, y no quiero dejar de nombrar a Michel Sauval, quién localizó muchas de las erratas en los textos de Lacan en español, erratas que, en este caso del (sí-mismo/él-mismo), pueden encontrarse en los Otros escritos, páginas 261, 327, 328 y 329.

                                                       Cristina Fontana

                                               Miembro de Entre-dichos

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